Mi polvo prohibido en la oficina: la adrenalina de follar con mi compañero

Trabajo en una oficina de seguros en Madrid. Juanmi es mi compañero desde hace un año. Alto, moreno, con esa sonrisa que me pone. Siempre bromeamos, pero últimamente… uf, las miradas. Hoy, miércoles, estamos solos en la sala de archivos revisando expedientes. El jefe se ha ido temprano. El aire acondicionado zumba, pero hace calor. Me inclino para coger un dossier y noto sus ojos en mi culo. Llevo falda lápiz, ajustada. ‘¿Qué miras tanto?’, le digo riendo bajito. Él se acerca, ‘Nada, Armelle… o sí, todo’. Su aliento en mi cuello. Me estremezco. Nuestras manos se rozan al pasar papeles. El corazón me late fuerte. ‘Cuidado, que nos pillan’, susurro. Pero no me aparto. Él pone la mano en mi cintura. ‘Aquí no hay nadie’. La sala es pequeña, archivadores altos nos esconden. Cierro la puerta con pestillo. Ya está, espacio privado. Nos miramos. Sus ojos queman. Me besa el cuello, suave. ‘Joder, Armelle, me vuelves loco’. Yo… no sé, le agarro la camisa. Besos rápidos, lenguas. Manos por todas partes. Siento su polla dura contra mi muslo. ‘Estás empalmado’, digo jadeando. Él ríe, ‘Por ti’. Le bajo la cremallera. Sale esa verga gruesa, venosa. La cojo, masturbo despacio. Él gime bajito. ‘Para, o me corro ya’. Yo me mojo el coño bajo las bragas.

No aguanto más. Me sube la falda, arranca las bragas. Dedos en mi raja, húmeda. ‘Qué puta estás de agua’, dice. Me mete dos dedos, folla mi coño con ellos. Gimo, muerdo su hombro. ‘Chúpame la polla’, pide. Me arrodillo. La meto en boca, chupa chupa, lengua en el glande. Sabe a hombre. Él me agarra el pelo, empuja. ‘Joder, qué bien chupas’. Me levanto, él me gira contra el archivador. Me abre las nalgas. Siento su lengua en el culo, lamiendo. ‘¡Ay, qué rico!’. Luego en el coño, chupando mi clítoris. Piernas temblando. ‘Me corro, Juanmi…’. Él no para, me corro fuerte, jugos en su boca. Grito ahogado. Ahora él. ‘Fóllame ya’. Me pone a cuatro patas. Polla en la entrada, empuja. Entra de golpe, me llena. ‘¡Qué coño tan apretado!’. Me taladra, fuerte, rápido. Pum pum pum. Sus huevos me dan en el clítoris. ‘Más, fóllame más duro’. Él me agarra las tetas, pellizca pezones. Sudor por todos lados. Huele a sexo. ‘Me voy a correr’, dice. ‘Dentro, córrete en mi coño’. Se corre, chorros calientes. Yo también otra vez, espasmos. Nos quedamos jadeando, unidos.

La tensión subiendo entre papeles y miradas calientes

Uf… nos separamos. Semen me chorrea por las piernas. Me limpio con kleenex rápido. Él se sube los pantalones. ‘Vaya polvo, Armelle’. Sonreímos. Ajusto falda, pelo. ‘Venga, a trabajar como si nada’. Salimos, él con un expediente en mano. Yo me siento en mi mesa, piernas flojas. El jefe llama por teléfono. ‘Todo bien por ahí?’. ‘Sí, perfecto’, digo normalita. Juanmi me guiña ojo desde su sitio. Adrenalina pura. Mañana… quién sabe. Pero ahora, dossiers y café. Como si no hubiéramos follado como animales hace cinco minutos.

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