Mi follada prohibida en la oficina: dominé a la zorra celosa

Trabajo en una oficina abierta, pero mi rincón con Pablo, mi jefe, es como nuestro nido secreto. Él, alto, musculoso, con esa polla que me vuelve loca. Y luego llega Ana, la nueva secretaria, rubia, flaca, con aires de reina. Es amiga mía de la uni, pero siempre celosa. ‘Hola Lola, ¿qué tal?’, dice con sonrisa falsa mientras deja caer expedientes cerca de Pablo.

Empieza la tensión. Estamos clasificando dossiers, yo rozando su brazo ‘por accidente’. Él me mira, ojos grises brillando, y yo siento el calor entre las piernas. Ana se acerca demasiado, ‘Pablo, ¿necesitas ayuda con eso?’, su mano en su hombro. Yo aprieto los dientes. ‘Eh… Ana, ve a fotocopiar’, le digo, pero ella ignora, guiñando un ojo.

La tensión sube entre papeles y miradas calientes

Los clientes salen, oficina casi vacía. ‘Cerrad la puerta de la sala de reuniones’, pide Pablo. Entramos los tres, pretextando revisar contratos. La puerta cierra con clic. Espacio privado. Ana se pone coqueta, ‘Pablo, estás tan tenso… ¿un masaje?’. Yo exploto. ‘¿Qué coño haces, puta?’. Ella se ríe, deja caer su blusa un poco, tetas pequeñas asomando. ‘Solo juego, Lola. Sé que no folláis tanto como antes’.

Pablo sonríe, yo lo miro. Adrenalina pura, ¿y si alguien entra? Me acerco, le bajo los pantalones de golpe. Su polla salta dura, venosa, goteando pre-semen. ‘Esto es mío, zorra’. Ana abre ojos, pero se lame los labios. Yo me arrodillo, la engullo entera. ‘Mmm, qué rica polla’, chupando fuerte, lengua en el glande. Pablo gime, manos en mi pelo. Ana tiembla, rodillas juntas.

‘¡Acércate, perra, mira lo que no tendrás!’, le ordeno. Ella obedece, a centímetros. Le escupo en la polla, la masturbo lenta. ‘¿Ves? Gruesa, dura… tú no podrías’. Ana jadea, pezones duros, coño chorreando por debajo de la falda. Intenta tocarse, ‘¡No, traidora!’. Le meto dedos en la boca. Sigo mamando, garganta profunda, saliva cayendo. Pablo gruñe, ‘Joder, Lola…’. La miro a ella, ‘¿Quieres? Di que eres una puta celosa’.

El polvo brutal: polla, coños y sumisión total

‘Lo soy… por favor…’, suplica Ana, rímel corrido. Yo suelto la polla, la abofeteo suave. ‘A cuatro patas’. Ella obedece, culo en pompa. Le arranco las bragas, coño mojado, hinchado. ‘Mira qué puta’. Meto dos dedos, la follo rápido. ‘¡Ahhh!’. Pablo me pone a mí a cuatro, me clava la polla de un golpe. ‘¡Sí, joder!’. Bombeo contra mí, huevos golpeando. Ana lame mi clítoris, lengua ansiosa.

Sensación brutal: su polla rellenándome, lengua de ella en mi coño y polla. ‘Lame su culo también, zorra’. Ana obedece, dedito en su ano. Pablo acelera, ‘Me corro…’. Grita, semen caliente llenándome. Yo exploto, ‘¡Fóllameee!’. Ana gime, frustrada. La tumbo, Pablo sale, semen goteando. Le echo mi crema en la cara, ‘Trágalo, perra’. Ella lame, yo me corro otra vez frotándome.

Ana tiembla, ‘Déjame correrme…’. La castigo: dedos en coño y culo, la masturbo salvaje. ‘¡Síiii!’. Explota gritando, cuerpo arqueado. Sudor, olor a sexo por toda la sala. Respiramos agitados. ‘Vístete, rápido’, digo. Se suben pantalones, se arreglan faldas. ‘Nadie ha oído nada, ¿verdad?’. Salimos, sonrisas falsas. ‘Volvamos al trabajo’. Ana roja, Pablo guiñándome. Corazón latiendo, coño palpitando. Como si nada. Pero sé que repetiremos.

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