Uf, hoy en la oficina estaba de un humor de mierda. Montones de dossiers por todos lados, papeleo eterno. Solo quedábamos Pablo, mi jefe, Luis, el nuevo de ventas con ese acento americano que me pone… y yo. Nada del otro mundo, ¿eh? Pero Luis se sienta frente a mí, piernas abiertas, y bajo sus pantalones grises se marca su paquete. Joder, esa polla gorda presionando la tela. Lleva unos calzoncillos oscuros, menos mal, porque si no…
Me pilla mirándolo. Se ríe bajito. ‘¿Todo bien, Carmen?’ Su voz ronca, con ese rolling de la r. Pablo nos observa desde su mesa, ojos brillantes. Empezamos a hablar del informe, pero las manos rozan al pasar papeles. Sus dedos en mi muslo, ‘perdón’, dice, pero no quita la mano. Calor sube por mi coño. Pablo cierra la puerta de la sala de reuniones. ‘Venga, un respiro. Nadie nos pilla aquí.’ El espacio se hace íntimo, aire cargado. Miradas que queman. Mi falda sube sola, collants negros tensos. Pablo se acerca, aliento en mi cuello. ‘¿Estás mojada ya?’ Susurro sí, voz temblorosa.
La tensión que sube entre los dossiers y las miradas
No aguanto más. Luis me besa primero, lengua invasora, sabor a café y menta. Pablo por detrás, manos en mis tetas, pellizcando pezones duros. ‘Joder, qué tetas más ricas.’ Me arrancan la blusa, falda al suelo. Quedo en tanga y collants. Rasgan la tela entre mis piernas, coño expuesto, chorreando. Luis se baja los pantalones, su polla sale tiesa, venosa, cabezota roja. ‘Mámamela, puta.’ Me arrodillo, la engullo, saliva goteando. Sabe salado, palpitante en mi garganta. Pablo saca la suya, más larga, curva. Me la mete en la boca alternando. ‘Traga, zorra de oficina.’ Dedos en mi coño, tres de golpe, chapoteo húmedo. Gimo con la boca llena.
El sexo brutal, intenso y sin piedad
Pablo me pone a cuatro patas sobre la mesa, dossiers volando. ‘Te voy a follar ese coño prieto.’ Condón puesto, empuja. Lleno hasta el fondo, útero golpeado. Ritmo brutal, plaf plaf. Luis delante, polla en mi boca, folla mi cara. ‘Sí, así, cabrona.’ Cambio: Luis en mi coño, más grueso, me abre en canal. Pablo me abre el culo con saliva. ‘Relájate, te la meto por el ojete.’ Dolor-placer, anal profundo. Grito ahogado. Lyz no, Luis lame mis tetas mientras Pablo me taladra el culo. Orgasmo me parte, coño contrayéndose, squirt en la mesa. Ellos gruñen, se corren en condones, semen caliente llenándolos.
Sudados, jadeantes. ‘Joder, qué pasada.’ Limpio rápido con toallitas del baño. Me visto, pelo revuelto pero peino. ‘Vuelta al curro, como si nada.’ Salimos, puertas cerradas. Pablo guiña ojo: ‘Mañana repetimos?’ Sonrío, coño palpitando aún. En mi mesa, dossiers intactos en apariencia. Adrenalina pura, miedo a ser pillados. Nadie nota nada. Fin de jornada, salgo temblando de placer. Mañana… ¿quién sabe?