Mi orgía salvaje en la oficina: tensión, pollas y coños al límite

Estaba en la oficina, tarde ya, clasificando expedientes con mi compañero Pablo. Él acababa de romper con su novia, Ariadna, esa tía buena con curvas de infarto. Bajó al archivo del sótano con dos cervezas caseras. Me tendió una, ojos tristes pero… hmm, con un brillo.

—Prueba esto, es mía. —Me dijo, voz ronca.

La tensión sube entre expedientes y miradas

—Confío en ti… hmmm, está buena. Amarga, con ese toque ahumado y cítrico atrás. No está mal para novato.

Hablamos de Ariadna. Alta, pelo rizado castaño, ojos verdes, tetas y culo perfectos. Pablo suspiró, nostálgico. Yo saqué el móvil y llamé a mi amiga Sandra, esa morena con curvas jugosas, abierta como yo al sexo. 1,72, ojos avellana, siempre lista para locuras.

—Ey Sandra, ¿vienes al archivo? Trae a tus compis de prácticas, Audrey y Catalina.

Llegaron rápido, risas y sangría en vasos. Audrey, petite con pelo negro y ojos azules misteriosos; Catalina, alta y delgada, pechos pequeños pero tiesos. La terraza era el archivo, oscuro, privado. Cerramos la puerta. Adrenalina pura, ¿y si nos pillan?

Entre pilas de dossiers, miradas cruzadas. Pablo devoraba a Audrey con los ojos. Yo rozaba a Sandra con el brazo, calor subiendo. Tocábamos papeles, pero manos se rozaban muslos. ‘¿Qué hacéis aquí tan tarde?’, bromeó Catalina, pero su voz temblaba.

Sangría corría, temas subieron a sexo. Sandra contó nuestra follada en la biblioteca del curro. Catalina, cómo chupó polla a su jefe por un ascenso. Pablo confesó una mamada de su prima de 17. Reí, excitada. Propuse un juego: strip-póker con expedientes como cartas. Perdedor, prenda off.

Rápido, medias fuera, faldas arriba. Sandra sin braga, tanga blanca asomando. Audrey topless, tetas perfectas, pezones duros. Pablo en bóxers, polla enorme marcando. Yo en sujetador, coño húmedo ya.

La puerta cerrada, pero ruido de arriba… corazón latiendo fuerte. Espacio nuestro, sudor, olor a cerveza y excitación.

Audrey se sentó en la mesa ante Pablo, tetas en su cara. Él las lamió, gemido bajo. Sandra detrás, quitándose top, tetas grandes frotando espalda de Pablo. ‘Mmm… qué dura tu polla’, susurró, mano en su paquete.

El polvo brutal: pollas, coños y gemidos sin freno

Yo con Catalina: beso salvaje, lenguas enredadas. Le arranqué el sujetador, chupé pezones oscuros, piel suave. Bajé su pantalón, tanga blanca empapada. Olía a coño caliente. A cuatro patas, lengua en su raja, cyprine dulce. ‘¡Joder, sí! Lame más…’, gemía, manos en mi pelo.

Allí, Pablo polla fuera: enorme, venosa. Audrey la mamaba, gargantas profundas, saliva goteando. Sandra se masturbaba, dedo en coño depilado, línea de vello. ‘¡Me corro! Aaah…’, gritó primera.

Yo metí dedos en Catalina, punto G, clítoris con lengua. Tembló, orgasmazo, jugos en mi boca. La subí a sillón, polla mía dura, la penetré lento. Paredes calientes apretando.

Pablo me masajeó hombros, manos bajando… caricias. Aceleré en Catalina, ‘¡Más fuerte! ¡Fóllame!’, y se corrió gritando. Me salí, lechorra en tetas y vientre.

Sandra mamaba a Pablo, Audrey le comía coño. Gemidos everywhere. Yo, Audrey revivió mi polla con boca experta, lengua en glande. Miré polla de Pablo, curiosidad… la cogí, chupé. Primera vez con hombre, salada, dura. Él gemí, manos guiando.

Chicas en suelo: lenguas en coños, dedos en culos. Me excité más, dedo en ano de Pablo. Él me masturbó, luego me mamó. Paradón al borde.

Follé a Audrey a cuatro, coño rasurado chorreando. Gritaba: ‘¡Sí, métesela toda!’. Sandra en su cara, Audrey lamiendo clítoris. Eyaculé en sus nalgas redondas.

Pablo con Catalina misionero: ‘¡Duele, eres enorme!’. ‘Cállate y agárrala, puta’. La destrozó, ella: ‘¡Fóllame más fuerte! Aaaah…’. Se corrió dentro.

Agotados, sudor, semen y jugos por todos lados. Risas, besos. ‘Joder, qué pasada… pero arriba hay reunión en 10’. Nos vestimos rápido, olor a sexo pegado. Subimos, caras serias, ‘¿Listos para el informe?’. Como si nada. Adrenalina total, coño palpitando aún. Mañana, más.

Leave a Comment