No puedo quitármelo de la cabeza, joder. Fue ayer mismo, en la oficina. Yo, trabajando con mi compañero, Javier, que es como mi rollo secreto aquí. Llevamos meses tonteando entre papeles y cafés. Y de repente llega ella, la nueva, Marta, con su novio Carlos, que también se incorpora al equipo. Alta, morena, ojos avellana, bronceada como si viniera de playa. Me mira de reojo, y yo noto cómo Javier se tensa. ¿Rivalidad? Pues sí, porque yo voy de falda ajustada, escote que deja ver mis tetas firmes, y ella… uf, con esa blusa que marca pezones.
Empezamos la reunión en la sala grande, todos con carpetas abiertas. Philippe, digo Carlos, explica el proyecto, botella de agua en mano. Nos reímos, bebemos un poco de ese licor que trajeron, afrutado, que sube rápido. Marta se estira, enseña espalda bronceada, y Javier no quita ojo. Yo me pongo celosa, cruzo piernas sobre las suyas, le rodeo la cintura. ‘Mío’, le digo bajito. Pero ella sigue, miradas provocadoras cada vez que levanto la vista. Sus ojos se clavan en mí, en Javier. El aire se carga, eh… notas el calor subiendo.
La tensión sube entre carpetas y miradas calientes
Pasamos a la sala pequeña, privada, para revisar detalles. Puerta cerrada, persianas bajadas. ‘Para concentrarnos’, dice Carlos. Las chicas nos quedamos solas un rato mientras ellos preparan gráficos. Marta se quita la blusa, ‘Hace calor, ¿no?’, en topless, tetas perfectas, morenas. Yo dudo, pero no me achanto. Me bajo el sujetador, mis 90C al aire, dorados del sol. Nos miramos, siseamos admiradas. ‘Qué piel tan rica’, digo. Ella ríe, ‘La tuya también, guapa’. Agua fría en el cuerpo, pezones duros. Luego los chicos vuelven, nos ven así, pollas ya medio tiesas bajo pantalones.
La cosa explota. Ellas en el sofá, cabeza con cabeza, en un 69 brutal. Yo lamo su coño depilado, jugoso, salado, clítoris hinchado que chupo fuerte. Ella me come el mío, lengua dentro, dedos en mi culo. ‘Joder, qué buena estás’, gime. Javier y Carlos se acercan, maillots no, pantalones abajo. Pollas gordas, venosas. Yo miro a Javier, él a mí, risa nerviosa. ‘Únete, coño’, le digo. Se meten, Javier me pone su polla en la boca, enorme, la chupo profunda, lengua en el frenillo, saliva chorreando. Marta se la mama a Carlos como una puta, garganta hondo, ‘Glup glup’, huevos en la cara.
El polvo brutal y el regreso al curro como si nada
Dedos everywhere. Yo meto dos en el coño de Marta, ella tres en mi ano, dilatándome. Javier me folla la boca, ‘Traga, nena’. Carlos agarra tetas de Marta, pellizca pezones. Cambiamos: Javier folla mi coño empapado, embiste fuerte, ‘Plap plap’, contra sofá. Carlos en mi culo, doble penetración, dolor-placer, grito ‘¡Sí, rómpeme!’. Marta se sube encima, tribbing con mi clítoris, tetas rozando. Olores a sexo, sudor, coños mojados. Gime Javier, ‘Me corro’, semen caliente en mi cara. Carlos eyacula en boca de Marta, ella lo escupe a mí, beso con esperma mezclado, salado, viscoso.
Explotamos todos, temblores, chorros. Yo squirt, moja todo. Jadeos, ‘Hostia puta…’. Reposo, abrazos pegajosos. Luego, ‘Venga, a currar’, dice Carlos riendo. Nos duchamos rápido en el baño, ropa puesta, peinados. Salimos, caras serias, carpetas en mano. ‘Sigamos con el informe’, digo yo, voz temblorosa aún. Javier me guiña ojo disimulado. Marta sonríe pícara. Nadie sospecha, adrenalina brutal. Fin de jornada, beso Javier en ascensor, ‘Repetimos pronto’. Joder, qué rush, el riesgo de pillarnos… inolvidable.