Uf, esta semana en la oficina ha sido de locos. Llevamos días Carlos y yo lanzándonos miraditas por encima de los expedientes. Él es mi jefe, alto, con esa barba que me pone… Y yo, con mi falda ajustada, noto cómo me mira el culo cuando me levanto. Hoy viernes, casi todos se han pirado temprano. ‘Quédate un rato, tenemos que revisar estos informes’, me dice con esa voz ronca. Asiento, el corazón me late fuerte. Cierro la puerta del despacho, bajo la persiana a medias. El aire se carga, eh… nos miramos. Se acerca, su mano roza mi cintura. ‘Sabes que me vuelves loco’, murmura. Le beso, joder, sus labios calientes, lengua que se enreda con la mía. Mis tetas se endurecen contra su camisa. Le toco la polla por encima del pantalón, ya está tiesa, palpitando. ‘Shh, no hagas ruido’, dice riendo bajito. Le bajo la cremallera, saco esa verga gorda, venosa. La acaricio, pre-semen en la punta. Él me sube la falda, mete mano en mi tanga. ‘Estás empapada, puta’, gruñe. Sus dedos en mi coño, resbaladizos, rozando el clítoris. Gimo suave, miro la puerta. ¿Y si entra alguien? Esa adrenalina me moja más.
Nos besamos como animales, él me empuja contra la mesa. Desabrocha mi blusa, mis pezones duros asoman por el sujetador. Los chupa, muerde, joder, duele rico. ‘Quítate todo’, ordena. Me bajo la tanga, coño al aire, labios hinchados, jugos goteando. Se arrodilla, olfatea mi entrepierna. ‘Hueles a sexo puro’. Su lengua lame mi raja, desde el ano hasta el clítoris. ¡Ay! Separa mis labios, chupa el botón hinchado, lo succiona fuerte. Meto dedos en su pelo, aprieto. ‘Más, cabrón, come mi coño’. Gimo, piernas temblando. Me gira, cara contra la mesa, culo en pompa. ‘Qué ano tan rico’, dice. Escupe, lengua en mi roseta. Lamida circular, pincha el agujero. Se contrae, se abre… Intenta meterla, solo la punta, pero me vuelve loca. ‘No pares, joder’. Mi clítoris palpita sola, cerca del orgasmo. Él se levanta, polla en mano. ‘Te voy a follar como una perra’. Frotándola en mi entrada, empuja. Entra de golpe, llena mi coño. ‘¡Qué prieta!’, jadea. Bombeada fuerte, huevos chocando mi clítoris. Yo empujo hacia atrás, ‘Más hondo, rómpeme’. Sudor, olor a sexo, mesa cruje. Le aprieto los huevos, él me da nalgadas. Cambio: me sube encima, yo cabalgo esa polla. Tetitas botando, clítoris frotando su pubis. ‘Me corro, me corro…’, grito bajito. Él acelera, ‘Aguanta, puta’. Dedos en mi clítoris, lo masajeo. Explosión: coño se aprieta, chorros de placer. Él gruñe, ‘Toma mi leche’. Chorros calientes dentro, rebosando.
La tensión sube entre expedientes y miradas
Uf, jadeamos, pegados. Su polla ablanda, semen sale de mi coño, chorrea por muslos. ‘Joder, ha sido brutal’, dice besándome. Nos limpiamos rápido con kleenex, huelo a sexo pero me visto. ‘Vuelve al trabajo como si nada’, guiña. Salgo, cara roja, coño palpitando aún. Él abre la puerta, ‘Mañana seguimos los informes’. Sonrío, piernas flojas. Nadie nota nada, pero yo… revivo cada embestida. Esa adrenalina, no hay nada igual.