Mi polvo secreto con el jefe en la oficina: adrenalina pura

Ay, chicas, os lo cuento como si acabara de pasar, porque el corazón aún me late fuerte. Trabajo en una oficina enorme, en el ático de un edificio pijo en el centro. Soy Elena, la tía que organiza todos los putos dossiers. Mi hermana… bueno, está jodida de salud, pulmones de mierda por la contaminación de abajo, y el jefe, Arion, lo sabe. Él es el director, alto, con esa mirada gris que te clava, traje impecable. Me prometió ayudar con una operación carísima si… ya sabéis.

Hoy, fin de tarde, todos se van. Yo quedo con pilas de papeles en la sala de archivos. Él entra, cierra la puerta. ‘Elena, ayúdame con estos’, dice, voz calmada pero ojos fijos en mi escote. Me pongo a su lado, rozando brazos. Huele a colonia cara, piel limpia. Siento su aliento en mi cuello. ‘Estás… nerviosa’, murmura, mano en mi cintura. Dudo, ‘Jefe, si alguien…’. Pero no, me excita el riesgo. La puerta no tiene pestillo, pero el pasillo vacío. Sus dedos bajan, aprietan mi culo por encima de la falda. ‘Shh, solo miradas primero’. Nuestras caras cerca, respiraciones pesadas. Siento su polla dura contra mi muslo. ‘Joder, Arion…’, susurro. Él sonríe, ‘Llámame así aquí’. El espacio se cierra, solo nosotros, papeles por todos lados.

La tensión que sube entre expedientes y miradas

De repente, me gira, boca en mi cuello. Mordisquea suave. ‘Quítate la blusa’, ordena bajo. Temblando, desabrocho botones. Sus manos en mis tetas, pellizca pezones duros. Gimo bajito. ‘Silencio, o nos pillan’. Me baja la falda, tanga al suelo. Dedos en mi coño, ya empapado. ‘Qué puta mojada estás’. Meto mano en su pantalón, saco esa polla gruesa, venosa, palpitante. ‘Mámala’, dice. Me arrodillo entre cajas, chupo la punta, salada. La engullo entera, garganta profunda, babeo. Él gime, agarra mi pelo. ‘Joder, Elena, qué boca’. Me folla la boca, rápido, saliva por barbilla.

El clímax brutal y la vuelta a la rutina

Me levanta, contra la mesa. Patas abiertas, coño expuesto. ‘Métemela ya’, suplico. Empuja, polla entra de golpe, llena todo. ‘¡Ahhh!’. Bombeada fuerte, mesa cruje. Pies en el suelo resbalan. ‘Tu coño aprieta como puta’. Cambio, yo encima, cabalgo salvaje, tetas rebotan. Sus manos en mi culo, dedo en ano. ‘Me voy a correr’, grito ahogado. Él acelera, ‘Dentro, zorra’. Chorros calientes me inundan, yo exploto, jugos por sus huevos. Sudor, olor a sexo crudo, respiraciones jadeantes.

Paramos. Rápido, nos vestimos. Falda arrugada, blusa mal abotonada. Limpio semen de muslos con kleenex. Él se ajusta corbata. ‘Vuelve al puesto, como si nada’. Sonrío, piernas flojas. Salimos, él al despacho, yo a mi mesa. Compañeros vuelven de pausa, nadie nota. Adrenalina loca, coño aún latiendo. Por mi hermana, por el subidón. Mañana, más.

Leave a Comment