Trabajo en una oficina de abogados, soy Ana, 32 años, casada pero… joder, abierta como una puta en celo. Adoro el riesgo, esa adrenalina de follar donde no debo. Hoy os cuento lo de Javier, mi compañero. Alto, moreno, con esa sonrisa que me moja el coño al instante.
Era viernes tarde, todos se iban. Nosotros dos solos revisando dossiers en la sala de archivos. Pequeña, con estanterías hasta el techo, puerta que cierra mal. Empezamos normales, pero… uf, sus manos rozan las mías al pasar papeles. ‘Perdón’, dice él, pero sus ojos… Dios, me taladran. Me pongo colorada, cruzo las piernas porque noto mi tanga empapada.
La tensión sube entre papeles y miradas calientes
Nos acercamos más, oliendo su colonia mezclada con sudor. ‘Este dossier está jodido’, murmura, inclinándose. Su culo perfecto a centímetros. Yo, ‘Sí, déjame ver…’, y mi teta roza su brazo. Él se gira, lento. Silencio. Nuestras miradas se clavan. Siento mi corazón latiendo en el clítoris. ‘Ana… esto…’, balbucea. Yo sonrío, mordiéndome el labio. ‘Shhh, Javier. Nadie nos pilla aquí.’ Cierro la puerta con pestillo improvisado, un cajón. Espacio nuestro. Privado. El aire se carga de sexo.
Sus manos en mi cintura. Me besa el cuello, jadeante. ‘Joder, Ana, me vuelves loco.’ Yo gimo bajito, meto mano en su pantalón. Su polla… dura como piedra, gorda, venosa. ‘Mmm, qué polla más rica.’ La saco, palpito en mi palma caliente. Él me sube la falda, dedos en mi coño rasurado. ‘Estás chorreando, puta.’ Sí, lo estoy. Me arrodillo, huelo su prepucio salado. Lametazo al glande, pre-semen dulzón. Chupo despacio, lengua en el frenillo. Él gruñe, agarra mi pelo. ‘Así, cabrona, trágatela.’ La meto hasta la garganta, babeo, gárgaras sucios. Sus pelotas peludas en mi barbilla.
El polvo brutal: polla, coño y corridas sin filtro
Me pone en la mesa, dossiers volando. Baja mi tanga, boca en mi coño. ‘Qué coñito más jugoso.’ Lengua plana lamiendo labios, chupando clítoris hinchado. ‘Aahh, joder, sí…’ Gimo, piernas temblando. Dedos en mi ano, girando. ‘Quieres por culo, ¿eh?’ ‘Luego… fóllame ya.’ Se pone de pie, polla apuntando. Me abre piernas, entra de un empujón. ‘¡Fuaaak!’ Llenándome, estirándome. Bombeamos duro, mesa crujiendo. Sudor goteando, olor a coño y polla. Cambio: yo encima, cabalgando. Tetas rebotando, clítoris frotando su pubis. ‘Me corro… ¡me corro!’ Él aprieta nalgas, ‘Aguanta, zorra.’
Giro, 69 en el suelo. Mi coño en su boca, su polla en la mía. Chupa mi ano, dedo dentro. Yo mamando huevos, lengua en el culo. ‘¡Hostia, Ana!’ Gemidos ahogados, riesgo de voces fuera. Me corro primero, squirt en su cara. ‘¡Sííí!’ Él no aguanta, polla hinchada. ‘Trágatela toda.’ Corrida espesa, salada, me lleno la boca. Trago, lamer restos.
Panting, sudorosos. Beso con sabor a sexo. ‘Joder, increíble.’ Nos vestimos rápido, falda arrugada, corbata torcida. Limpio mesa con kleenex, dossiers en su sitio. ‘Como si nada’, digo riendo nerviosa. Salimos, él guiña ojo. ‘Hasta lunes, preciosa.’ Vuelvo a mi mesa, piernas flojas, coño palpitando. Nadie nota. Adrenalina… uf, ya quiero más.