Mi mamada prohibida al compañero irresistible en la oficina
Siempre me han dicho que soy una orgullosa de cojones. Lo asumo, joder. No soporto perder, siempre quiero el último polvo… digo, el último palabra. Me ha servido en el curro y en la cama. Hace poco, en la oficina, viví algo flipante. Trabajo en una agencia en Madrid, de redactora. Llego nueva, me duele … Read more