Mi polvo prohibido en la oficina con el nuevo jefe
Me llamo Lucía, tengo veintinueve tacos y curro en una oficina de marketing en el centro de Madrid. Abierta total al sexo, me flipa el morbo del curro, ese riesgo de que te pillen follando entre expedientes. Mi jefe nuevo, Diego, llegó hace meses. Mide 1,85, atlético como un dios, moreno con ojos azules que … Read more