Follada salvaje en la oficina: mi lengua en su culo y el riesgo de pillarnos

Trabajaba hasta tarde en la oficina, solo quedábamos él y yo. Los fluorescentes zumbaban, olía a café rancio y papeles viejos. Me pilló mirándole el paquete por encima de los dossiers. Sonrió, pícaro. ‘¿Estás listo para lo que te pido?’, le solté bajito, con el corazón acelerado. Sudaba un poco, el frente perlado, el pelo … Read more