Mi polvo salvaje en la oficina: Adrenalina entre expedientes
Trabajo en una oficina cutre del centro, verano de mil demonios, el aire acondicionado peta. Soy María, 28 años, tetas firmes y un culo que vuelve locos a los tíos. Mi jefe, Carlos, un madurito de unos 50, con esa mirada de lobo que me pone cardíaca. Llevamos semanas con roces: su mano en mi … Read more