Mi polvo salvaje en las oficinas: Adrenalina y coño empapado
Era un viernes de verano en la oficina, el aire acondicionado a medias, todo el mundo sudando un poco. Yo, sentada en mi cubículo, con la falda corta que me ponía para provocarlo. Él, mi compañero Carlos, el del marketing, con esa sonrisa de lobo. Desde la mañana, nos cruzábamos miradas. Sus ojos bajaban a … Read more