Follada salvaje en la oficina: mi secreto prohibido con el jefe
Ay, chica, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Trabajo en una oficina de abogados en el centro de Madrid, ya sabes, papeleo eterno, cafés malos y jefes con ego inflado. Mi jefe, Carlos, es un tipo de unos cuarenta, alto, con manos grandes y esa mirada de perro hambriento que no disimula. Siempre me … Read more