Follada prohibida con Sandra en la oficina: mi secreto más caliente
Era viernes tarde, la oficina casi vacía. Solo quedábamos Sandra y yo, revisando expedientes para el lunes. Ella, mi compañera, con esa mirada que siempre me pone la piel de gallina. Alta, curvas perfectas, falda ajustada que marca su culo redondo. Yo, sentada frente a ella, cruzo las piernas y siento mi tanga mojada ya. … Read more