Trabajo en esta oficina de proyectos aeronáuticos, supersecreta, con mi jefe Andrés. Volvimos hace poco de Andalucía, donde ya nos liamos un poco, pero aquí en París… uf, es otro rollo. Hoy martes, él en viajes, pero me pidió quedarme para coordinar unos papeles. Llamadas cortas, todo por líneas seguras. Estamos solos en el edificio, casi vacío por el festivo ayer.
Entro en su despacho con los dossiers. Él levanta la vista, sonrisa pícara. ‘Ven, acércate, Coralia.’ Su voz grave me eriza la piel. Me siento al lado, rozando su pierna. Huele a colonia fuerte, mezclado con sudor del día. Pasamos páginas, pero sus ojos… joder, me queman. ‘¿Todo bien por Andalucía?’, pregunta, mano en mi rodilla. Dudo, ‘Sí, jefe… pero echo de menos el sol.’ Su dedo sube por mi muslo, despacio. Siento el calor entre las piernas. Miradas fijas, silencio pesado. El corazón me late fuerte, ¿y si entra alguien?
La tensión sube entre carpetas y miradas
‘Necesitamos privacidad’, dice, y cierra la puerta con llave. Clic. El espacio se hace nuestro. Se acerca, aliento en mi cuello. ‘No aguanto más verte así, con esa falda.’ Manos en mi cintura, me gira contra el escritorio. Beso duro, lenguas enredadas. Sabe a café. Le bajo la cremallera, polla ya dura, palpitando. ‘Joder, qué grande está.’ Él gime, ‘Chúpamela, puta.’ Me arrodillo, entre carpetas. Boca llena, saliva chorreando. Chupo fuerte, lengua en el glande, bolas en la mano. Él agarra mi pelo, empuja. ‘Sí, así, cabrona.’
El clímax brutal y sin filtros
Me pone de pie, arranca mi blusa. Tetas fuera, pezones duros. Me come los pechos, muerde. ‘Tu coño debe estar chorreando.’ Sí, lo está. Baja mi falda, braga empapada. Dedos dentro, dos, tres. ‘Mojada como una perra.’ Gimo, ‘Fóllame ya, Andrés.’ Me sube al escritorio, papeles volando. Piernas abiertas, polla en la entrada. Entra de un golpe, hasta el fondo. ‘¡Ahhh!’ Duele y mola. Empieza a bombear, fuerte, salvaje. Coño apretado alrededor de su verga gorda. Sudor goteando, mesas crujiendo. ‘Más rápido, joder.’ Él gruñe, ‘Te voy a llenar de leche.’ Cambio, yo encima, cabalgo como loca. Tetas rebotando, clítoris frotando. Siento el orgasmo venir, olas. Él me agarra el culo, dedo en el ano. ‘¡Me corro!’ Chorros calientes dentro, mezclados con mis jugos.
Jadeamos, pegados. Polla aún dentro, palpitando. Beso suave. ‘Ha sido… increíble.’ Se retira, semen bajando por mi muslo. Nos limpiamos rápido con kleenex. ‘Vístete, que vuelvo a una llamada.’ Falda arriba, blusa abotonada. Pelo revuelto, pero disimulamos. Él abre la puerta, aire fresco. ‘Sigue con los dossiers.’ Sonrío, piernas temblando. Volvemos al trabajo, como si nada. Pero mi coño palpita aún, recordando. Adrenalina pura, ¿y si nos pillan? Mañana más.