Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Fue el viernes pasado, tarde en la oficina. Ana y yo, mis dos putas favoritas del curro, nos quedamos solas en el archivo. Búsqueda rutinaria de expedientes, pero con ese calor del verano que te pone la piel pegajosa. Poca gente, silencio total. Entramos en esa sala con tabiques de aglomerado azul, baratos, que no llegan al techo ni al suelo. Cabina grande para familias, pero aquí para nosotras dos.
Dejo el bolso en el banco del fondo, me quito los pendientes… y zas, uno se cae. Me agacho a pillarlo y veo, por debajo del tabique, dos pies de tío, apuntando hacia nosotras. Me levanto despacio, miro la pared… y ahí están: agujeros hechos a mano, a diferentes alturas. Curiosidad pura, pego el ojo a uno. Joder, una mano sujetando una polla semi-dura, acariciándola de arriba abajo, poniéndola tiesa poco a poco. Me río bajito.
La tensión sube entre expedientes y miradas
Me giro a Ana, en chino para que no nos pille –bueno, en spanglish nuestro–, ‘Hay agujeros en la pared. Un tío se está pajeteando mirándonos’. Ella abre los ojos, ‘¡No jodas!’. Pausa, sonrisa pícara. ‘¿Y si le damos un show?’. Dudo un seg, el corazón me late fuerte. ‘Vale, empieza tú. Quítame la blusa despacito, tocándome’. Me pongo frente a los agujeros, ella detrás, pegada a mi espalda. Espacio justo para que nos vea enteras.
Sus dedos desabrochan botones lentos, la blusa cae como una caricia. Uff, ya noto el calor entre las piernas. Mordisquea mi cuello, fríos por la espalda. Manos en mis tetas, por encima del sujetador, pellizca los pezones duros. Mi coño se moja de golpe. Ojos entrecerrados, imagino esa polla palpitando al otro lado. Me desabrocha, tetas libres, pointes tiesas pidiendo lengua.
Ondulo contra ella. Sus manos bajan por mi vientre, meten en los pantalones. Yo aprieto abdomen, facilito. Tetas en mis manos, me las masajeo. Ella hurgando mi coño empapado. Bajo la vista: tela del pantalón bailando con sus dedos. Mouille chorrea en las bragas. Onda de placer, me muerdo labio para no gritar. Orgasmo me sacude. Ella para, baja pantalón. Solo bragas, chorreando. Me giro, le devuelvo: su coño ya un río.
Nos quedamos en bragas. Me siento en banco, piernas abiertas, Ana entre ellas. Manos everywhere, boca en su cuello. Mi izquierda, empapada de su jugo, la lleva al éxtasis rápido. Se tensa, piernas rectas, gime ahogado. Cae contra mí. ‘No te muevas, mira entre piernas’, susurro. Concentro… y meo en las bragas como una guarra. Inunda banco, tela, sus bragas. Su pis se une, caliente en mi mano. Cascada al suelo. Groñido del otro lado. Fou rire nos entra, ‘¡Se ha corrido el cabrón!’.
El clímax brutal y sin filtro
Nos reímos, levantamos. Bragas ruinosas. Nos ponemos maillots –no, ropa interior limpia rápida, faldas oficina. Salimos. Él sale también, tío joven, buenorro. ‘¿Buen show?’, le suelto. Se pone rojo. ‘Venga, dilo’, dice Ana. Piscina –no, volvemos al archivo después, pero primero nado –trabajo: hacemos horas extra. Después, duchas oficina. Él ahí, ‘Perdón por mirar’. ‘Si no queríamos, cambiamos sitio’, Ana. ‘Sabíais… ¿’. ‘Venid directo la próxima, pero miras, no tocas’.
Entramos tres. ‘Primero tú: vístete y mea en pantalones’. Duda. ‘Secadores hay’. Se resiste. ‘O lo haces o fuera’. Cede. Se seca despacio, polla crece frotando toalla. Slip negro no contiene erección. Pantalón, camisa. Concentra… mancha crece en bragas –pantalón. Me froto clítoris sobre falda. Ana arrodillada, manos en mancha.
‘¡Qué caliente!’, gime él. ‘Ahora yo’, Ana en banco. Me arrodillo, ‘Mea en el maillot –falda’. Jet sale, me moja tetas. Empujo tela, lengua en coño. La corro.
Él polla fuera, pajeta furiosa. Ana mano en mi coño, otra brazo cintura. ‘Mea tú’. Miro su mano acelerada, meo desbocada. Dedos en clítoris, círculos. ¿Pisar o correrme? Él gruñe, leche chorrea, cae de rodillas. Yo exploto, tiemblo, caigo.
Recuperamos. Rápido, nos vestimos decentes. ‘A currar, como si nada’. Él sale secándose. Ana y yo volvemos escritorios, expedientes normales. Adrenalina total, coños palpitando bajo mesas. Nadie nota. Mi secreto laboral más caliente.