Trabajo en una oficina pequeña de marketing, somos un equipo súper unido. Tres parejas: Ana y Raúl, Alicia y Lorenzo, mi novio Carlos y yo, Lucía. Luego Jeremías, el eterno soltero, feo pero gracioso, siempre anima. Y hace poco se unió Tomás, gay declarado, colega de Carlos. Era viernes tarde, overtime para un proyecto. El jefe se fue, cerramos la puerta… el espacio se volvió nuestro. Abrimos unas cervezas entre los escritorios.
Alicia lanza el tema, riendo: ‘¿Habéis visto ese sondeo? Muchos tíos fantasean con gays’. Los chicos nos miran, negando. Jeremías rojo, pero defiende su hombría hablando de lesbianas. Las chicas somos más abiertas. Ana cuenta su rollo en el internado: ‘Besos bajo la ducha, caricias nocturnas… una mayor de 18 me comía los pechitos por caramelos’. Detalles… su cuerpo andrógino, pelo corto, ojos verdes. Me mojo un poco oyéndola.
La tensión sube entre los escritorios
Yo… ehhh, no soy tan reservada. Pero aprietan: ‘¡Cuéntanos tú, Lucía!’. Me levanto, nerviosa. ‘Bueno, si no tengo historia… os enseño’. Desabrocho el pantalón, bajo la cremallera lenta. Aparece mi tanga roja de encaje, mis nalgas redondas, el triángulo negro de mi coño. Doy la vuelta, de frente, de espaldas. Todos miran, pollas hinchadas en los pantalones. Me siento en bragas, el aire fresco en la piel.
Ataco a Jeremías: ‘¿Y tú? ¿Nada que mostrar?’. Se pone colorado, bulto evidente. ‘Soy… virgen. A los 28’. Las chicas flipamos. ‘¡No puede ser! Hay que arreglarlo’. Risas, pero tensión. Los tíos cuentan: Tomás su primera con un tío, Raúl pillado masturbándose… Yo cierro con mi novio, que baja el bóxer, polla tiesa. Empieza el striptease. Todos en ropa interior, roces, miradas calientes. Propongo: ‘Cuidemos al virgen. Ojos vendados, desnudo’. Su polla enorme, palpitante.
Ana guía su mano: cadera, tetas firmes, culo, muslos… llega al coño húmedo. Alicia sigue, dedos en tetas y chochito. Yo acerco mi teta a su boca, la chupa fuerte, gimiendo. De repente… alguien le mama la polla. ‘¿Reconoces la boca?’. No puede, era Tomás. Alicia releva, mejor. Él insiste: ‘Los gays chupamos mejor’. Nadie se anima… salvo Carlos, por ‘altruismo’. Le hace una mamada brutal.
El polvo brutal sin filtros
Todos nos corremos rápido, pollas flojas. Chicas queremos más. Tres bocas y manos en Jeremías: lo ponemos duro. Me empalo primera, coño chorreando en su polla virgen. Subo y bajo, él me aprieta las tetas. Me corro gritando. Ana en misionero, él la taladra. Mientras, tríos: Alicia entre Raúl y Lorenzo, manos en pollas. Yo chupo a Tomás, Carlos lame sus huevos. Cambio: Lorenzo sodomiza a Alicia sobre Raúl.
Ana grita orgasmeando. Lorenzo ofrece su turno a Jeremías en el culo de Alicia: entra fácil, la folla duro. Carlos confiesa su fantasme bi. Yo: ‘Hazlo hasta el final’. Condición: Tomás me folla primero. En perrito, su polla en mi coño. Carlos me encule a Tomás mientras. Juego. Cambio: lenguas en mi ano y el de Carlos. Tomás empuja suave… duele al principio, pero entra entero. Va-et-vient, Carlos gime. Yo le mama y pajea. Todos miran excitados. Se corre dentro, Carlos en mi mano.
Agotados, cuerpos sudorosos en el suelo, entre papeles. Respiramos hondo. Jeremías: ‘Por cierto… no era virgen. ¡Os engañé!’. Risas. Nos vestimos rápido. ‘Venga, a currar… como si nada’. Mañana, miradas pícaras, pero foco en el proyecto. Adrenalina pura, nunca más lo olvidaré.