Follada salvaje en la oficina: Mi polvo prohibido con el compañero
Uf, acabo de salir de la oficina y aún me tiemblan las piernas. Era tarde, como las nueve de la noche, un viernes de septiembre caluroso. El edificio vacío, solo el zumbido de los fluorescentes y el olor a café rancio. Yo, María, secretaria en esta jungla de cubículos grises, con mi falda lápiz ajustada … Read more