Atada en la oficina: la follada prohibida que casi nos pillan
Ay, chica, te lo cuento como si acabara de pasar. Era tarde en la oficina, todos se habían pirado ya. Yo… bueno, soy de esas que adoran jugársela en el trabajo. Mi jefe, ese cabrón guapo, me había atado en su despacho para un jueguecito. Desnuda, eh. Brazos arriba, sujetos a la lámpara del techo … Read more