Mi polvo prohibido en la oficina con el jefe maduro
Trabajo en una oficina grande, de esas con ventanales que dan a la ciudad. Él es Gregorio, mi jefe. Un tío con clase, unos cincuenta, pelo plateado, ojos negros que te traspasan. Elegante, traje impecable. Siempre me mira… eh, no sé, de esa forma que te hace mojar las bragas. Hoy revisamos dossiers en su … Read more