Mi follada salvaje en la oficina con mi mejor amigo y el nuevo
Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Era un viernes de junio, bajando las escaleras con la basura de la oficina, me cruzo con Pablo, mi mejor colega y confidente gay. Siempre tan cerquita, eh… —Ey, guapa, ¿qué tal? —me dice abrazándome fuerte, su cuerpo contra el mío en esa camiseta ajustada. La tensión … Read more