Follada prohibida en la oficina con mi compañero casado

Trabajo en una oficina cutre del centro, papeleo hasta las tantas. Soy yo, Ana, delgada, rubia, con curvas justitas pero tetas firmes que se marcan bajo la blusa. Él es Jonas, unos cuarenta, casado con Fani, esa morena tetona que todos babean. Pero conmigo… uf, es otra historia. Llevamos meses con esto, miraditas en las reuniones, roces ‘accidentales’ al pasar carpetas.

Hoy, fin de tarde, el resto se pira. Quedamos solos clasificando expedientes en la sala de atrás. El aire huele a tinta y café rancio. Nuestras manos se rozan al coger un dossier… eh… noto su piel caliente. Levanto la vista, sus ojos me clavan. ‘Ana…’, murmura, voz ronca. Me muerdo el labio, el coño ya palpita. Se acerca, su aliento en mi cuello. ‘Tu marido…’, digo bajito, pero él me calla con un dedo en los labios. ‘Shh, solo un rato’. La puerta se cierra con clic, llave gira. Espacio privado. Corazón a mil, ¿y si alguien vuelve? Esa adrenalina me pone a mil.

La tensión sube entre expedientes y miradas

Sus manos bajan a mi culo, aprietan fuerte. Me empuja contra la mesa, papeles vuelan. Le beso salvaje, lenguas enredadas, saliva mezclada. Sabe a menta y deseo. Le desabrocho el pantalón, ¡joder, su polla salta tiesa, gorda, venosa! La agarro, masturbo rápida, siente mi calor. ‘Métemela ya’, gimo. Pero él no, se arrodilla, sube mi falda, tira tanga a un lado. ‘Qué coño tan mojado, Ana…’. Lengua en mi clítoris, chupando fuerte, dedos dentro, dos, tres, follando mi entrada. Gimo alto, tapo boca con mano. Sabor salado mío en su boca cuando me besa después.

El sexo crudo e intenso sin filtros

Me gira, cara contra mesa, culo al aire. Polla roza mi raja, empapada. ‘¿Quieres que te folle?’, pregunta, juguetón. ‘¡Sí, coño, métela toda!’. Empuja, ¡uf!, llena mi coño hasta el fondo, estirándome. Bombea duro, pellizca mis tetas por debajo blusa. ‘Eres mi puta de oficina’, gruñe. Yo empujo atrás, clavo uñas en madera. Sudor gotea, olor a sexo crudo impregna todo. Cambio: lo monto encima mesa, polla clavada, rebotando, tetas saltando. Él mama pezones, muerde suave. ‘Me corro…’, jadeo. Orgasmo me sacude, coño aprieta su verga. Él aguanta, me pone a cuatro, folla brutal. ‘Toma mi lechada’, ruge, chorros calientes dentro, semen escurre por muslos.

Jadeamos, pegados, piernas temblando. Minutos… solo minutos. Oigo voces fuera, ¿compañeros? Pánico rico. Se aparta, polla blanda chorreando. Limpiamos rápido con kleenex, olor a semen queda. Me bajo falda, arreglo pelo. Él pantalón arriba, cremallera. ‘Volveremos a esto’, susurra, guiño. Abro puerta, aire fresco golpea. Volvemos pupitres, como si nada. Yo tecleo informes, él contesta mails. Mirada cómplice, coño aún palpita, semen secándose dentro. Fani le llama, contesta normal. ‘Sí cariño, todo bien’. Sonrío interior: él mío ahora, prohibido. Adrenalina total, quiero más.

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