Follada salvaje en la oficina: Mi polvo prohibido con el jefe

Trabajo de asistente en una agencia de marketing. Tengo 24 años, morena, culito firme y tetas que se marcan bajo la blusa. Mi jefe, Pablo, unos 45, traje caro, aire de seductor. Ese viernes, me llama a su despacho para firmar el contrato nuevo. ‘Siéntate, nena’, dice con esa voz grave. Me pongo nerviosa, eh… el corazón me late fuerte.

El despacho es grande, ventanales con persianas bajadas. Papeles por todos lados. Leo el contrato… joder, pone que en esta oficina no se llevan sujetadores. ‘Es por comodidad, libertad’, dice él riendo. Sus manos caen en mis hombros. ‘Estás tensa, déjame masajearte’. Sus dedos… calientes, fuertes, bajan por mi cuello. TiemBlo. ‘Respira hondo, Carmen’. Sigue, roza las tiras del sujetador. Las levanta, ¡zas!, chasquean en mi piel. Me estremezco.

La tensión sube entre los papeles

Entra su mujer, Laura, la jefa de diseño. Alta, tetas perfectas sin nada debajo de la chaqueta. ‘¿Ya firmó?’, pregunta sonriendo. Pablo no para, me desabrocha el sujetador por detrás. ‘Aquí no se usan, cielo’. Me lo quito rápido, tetas libres bajo la blusa fina. Se marcan los pezones, duros ya. ‘Qué sensual’, murmura ella, mirándome fijo. Él me masajea más abajo, roza mis pechos. Adrenalina pura, ¿y si alguien entra? Puerta cerrada, pero…

‘Tu turno de decidir’, dice Pablo. Trago saliva. ‘Vale…’. Firma el contrato, papel tembloroso. Espacio privado ahora, persianas abajo del todo. Sus manos en mi blusa, abotonándola menos. Tetazas al aire casi. ‘Quítate la falda también’, susurra Laura. No culotte, como pide el contrato. Mi coño depilado expuesto, aire fresco rozándolo.

Sus miradas queman. Pablo se acerca, polla ya dura bajo pantalón. ‘Ven aquí’. Me besa el cuello, mano en mi teta, pellizca pezón. Gimo bajito. Laura mira, se toca. Tensión a tope, coño mojado chorreando.

El clímax brutal y la vuelta a la normalidad

De repente, Pablo me empuja contra el escritorio. ‘Quiero follarte ya’. Baja pantalón, ¡joder, qué polla gorda, depilada, venosa! La saca, palpita. Me abre piernas, falda arriba. ‘Mira qué coñito liso’. Frota la punta en mi raja, resbaladiza de jugos. ‘¡Entra, joder!’, suplico. Empuja fuerte, ¡ahhh!, me llena entera. Polla dura como piedra, me revienta el coño. Bombeada salvaje, mesa cruje. ‘¡Más fuerte, cabrón!’, grito. Él gruñe, me agarra caderas, folla profundo, bolas chocan mi culo.

Laura se une, me chupa tetas, muerde pezones. Yo le meto dedos en coño, ella gime. Pablo acelera, ‘¡Me corro!’. Siento chorros calientes dentro, semen llenándome. Yo exploto, coño apretando su verga, orgasmazo brutal, piernas temblando. Sudor, olor a sexo everywhere.

Jadeamos. Pablo sale, semen gotea mi muslo. ‘Límpialo’, dice Laura, lamiendo mi coño. Trago saliva, gusto salado. Se visten rápido. ‘Vuelve al trabajo, como si nada’, ordena Pablo, guiñando. Salgo, piernas flojas, coño palpitando. Oficina normal, tecleo informes. Sonrisas cómplices. Nadie nota. Adrenalina aún, pezones duros bajo blusa. Mañana más…

Leave a Comment