Mi polvo salvaje en la oficina con las manos vendadas de mi compañero
Trabajo en una oficina grande, de esas con cubículos y jefes estirados. Carlos, mi compañero del departamento contable, es guapo, dominante, con esa mirada que te calienta por dentro. El lunes, mi marido llega y me dice: ‘Carlos se quemó las manos en un barbacoa. Pobre, no puede ni tocar un boli’. Yo, que ya … Read more