Mi polvo prohibido en la oficina: la adrenalina de follar con mi compañero
Ay, chicas, aún tengo el corazón acelerado recordándolo. Ayer en la oficina, con el curro hasta arriba, Carlos y yo nos mirábamos todo el rato. Él es ese compañero de cincuenta, con canas sexys y ojos azules que me derriten. Yo, con mi falda ajustada y blusa sin sujetador, notaba sus ojos clavados en mis … Read more