Mi polvo salvaje en la oficina: la adrenalina de follarme al compañero
Trabajo en una oficina grande, de esas con pasillos eternos y salas de archivo olvidadas. Soy Carmen, 48 años, divorciada, con curvas que no escondo y un culo que vuelve locos a los tíos. Me encanta el riesgo, follar donde no debo, esa adrenalina de que nos pillen… Ay, madre mía. Era viernes tarde, todos … Read more