Mi follada prohibida en la oficina: el riesgo que me vuelve loca
Uf, aún tiemblo al recordarlo. Trabajo en una oficina de abogados en el centro de Madrid, soy Lola, 35 tacos, con curvas que vuelven locos a los tíos. Y las tías, eh… soy abierta, me flipa el morbo del curro, ese pellizco en el estómago pensando que nos pillan. El otro día, con Carlos, mi … Read more