Mi polvo prohibido en la oficina: la adrenalina de follar con un colega
Ay, chicas, no sé por dónde empezar. Trabajo en una oficina grande, de esas con cubículos interminables y el zumbido constante de las impresoras. Él era el nuevo, del departamento de al lado. Alto, con esa barba de tres días que me pone… eh, siempre lo pillaba mirándome las tetas cuando pasaba con los cafés. … Read more