Mi polvo prohibido en la oficina: tensión, polla y adrenalina

Ambiente íntimo de boudoir

Eh, chicas, soy Marta, trabajo en una oficina de contabilidad aquí en Madrid. Tengo 42 años, mido 1,55, peso 52 kg, pelo castaño claro y unas tetas que no pasan desapercibidas. Me compleja un poco, pero me encanta ponerme escotes profundos para ver cómo babean. Mi compañero Pablo, moreno, 1,80, puro músculo de gym, siempre … Read more

Mi polvo épico con el jefe en la oficina: prohibido y adictivo

Ambiente íntimo de boudoir

Me llamo Carmen, trabajo de secretaria en un bufete de abogados en Madrid. Hace quince días, llega Pablo, el nuevo becario. Joder, qué pibón: metro ochenta, torso marcado, ojos azules que te clavan, pelo corto moreno. Bronceado de gimnasio. Lo pillo organizando expedientes en el archivo. ‘¡Hola!’, le suelto. ‘Ciao’, responde con sonrisa. Habla francés, … Read more

Mi prima noctis en la oficina: follada salvaje con el nuevo jefe

Ambiente íntimo de boudoir

Ay, chicas, os cuento lo que me pasó ayer en la oficina. Trabajo en una gestoría cutre, papeleo hasta las narices. Llega el nuevo jefe, Berto, alto, moreno, con esa mirada que te calienta la entrepierna. Me recuerda a un caballero medieval salvador, pero en traje barato. El viejo cerdo del anterior director me tenía … Read more

Follada prohibida en la oficina: mi aventura con el jefe calvo

Mujer en bikini junto al agua

Trabajo en esta oficina de mierda desde hace dos años. Soy María, 35 tacos, rubia, con curvas que no paso desapercibida. Mi jefe, Javier, cuarentón avanzado, calvo incipiente, panza de birra… pero joder, qué ojos tiene. Siempre me mira el culo cuando paso con los informes. Ayer, jueves, tarde de locos con deadlines. Estoy en … Read more

Mi follada prohibida en la oficina: el riesgo que me volvió loca

Mujer en bikini junto al agua

Trabajo en una oficina cutre del centro, papeleo hasta las tantas. Hoy solo quedamos Miguel y yo, mi compañero ese que me pone cardíaca con sus ojos oscuros. Estamos revisando expedientes en mi mesa, rozándonos los brazos sin querer… o queriendo. ‘Ana, pasa esa carpeta’, dice él, y su voz grave me eriza la piel. … Read more